Filosofía Kaizen y cómo una clase de universidad puede cambiarte la vida

Se supone que para eso es la Universidad, para cambiarte la vida.
Soy muy crítico con la Universidad española y con cómo se forma o más bien no se forma en lo que realmente importa a las generaciones venideras. Pero es cierto que de algún modo la Universidad te moldea.
Recuerdo una clase hace años, Organización del Trabajo en la Empresa, para ser más concretos. En ella el profesor nos hablaba de cómo Toyota implementaba un proceso que perseguía reducir el ratio de error en las piezas producidas. Se trataba de algo que perseguía una mejora continua. El nombre, que de aquellas me sonaba a chino, era Kaizen.

Kai-Zen

Esta filosofía tiene en el horizonte la perfección. Es obvio que la perfección, como el horizonte, nunca se alcanza, sino que se persigue. Por este motivo cada vez que se produce una mejora aparecerán con ella nuevos problemas y retos que superar. Como la vida misma.

De alguna manera esto me impactó. Pensé. Está bien que Toyota lo haga y que con ello ganen en fiabilidad, pero ¿quién me quita de aplicármelo a mí mismo?

No, no estoy hablando en modo Coelho como si de un autor de autoayuda se tratase. Es mucho más simple que todo eso. Coges cualquier habilidad de tu día a día y lo intentas mejorar. Sin obsesionarse, poco a poco.

Lo he aplicado desde a cortar cebolla hasta a escribir a máquina, pasando por idiomas, asignaturas… y la verdad es que quizás en el corto plazo no se note, pero en el largo plazo funciona.

Por eso mismo, estoy plenamente convencido de que si continúo con el firme propósito de dejar mi huella en este blog, cada vez ha de ir mejorando. Otra cosa es que llegue a ser bueno 😉 Pero que lo voy a intentar no me cabe ninguna duda.

Puedo decir que con el mero impacto de esa clase, amorticé buena parte de mis años universitarios. Porque de lo que se trata no es de asistir a clase todos lo días ni a todas las asignaturas, de lo que se trata es de asistir a aquellas clases donde aprecias que el profesor te va a hacer crecer. Hay que ir a esas y a las que son obligatorias.

A decir verdad, no soy el único que ha aplicado a su persona esta filosofía. Algunos incluso se la han tatuado… o_O!

 

 

 

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